La verdad sobre las vacunas (Parte I: perros)

Una vacuna es una sustancia compuesta por una suspensión de microorganismos atenuados o muertos, que se introduce en el organismo para prevenir y tratar determinadas enfermedades infecciosas; estimula la formación de anticuerpos con lo que se consigue una inmunización contra estas enfermedades.

Las vacunas son, por lo tanto, necesarias, y mucho. Sin ellas hay muchísimas enfermedades, tanto en medicina humana como en veterinaria, que jamás habrían podido erradicarse o reducirse de forma significativa. No obstante, es muy importante darles un uso correcto, y utilizarlas de forma ética y responsable.

Hoy voy a explicarte la realidad sobre las vacunas; cuánto tiempo inmunizan y cada cuanto está recomendado ponerlas. Si vacunas a tu mascota cada año de todas las vacunas… ¡mejor no te muevas y sigue leyendo!

VACUNACIÓN EN PERROS

En perros las enfermedades contra las que inmunizamos mediante vacunación son las siguientes:

  1. Parvovirosis canina
  2. Moquillo canino
  3. Hepatitis infecciosa canina
  4. Parainfluenza canina
  5. Leptospirosis (zoonosis potencial; hay riesgo de contagio a la especie humana)
  6. Rabia
  7. Leishmaniosis (esta vacuna será tratada en un artículo por separado, puesto que requiere un reconomiento especial).

(En artículos futuros serán explicadas cada una de las patologías por separado, de momento trataremos el tema dela vacunación que es lo que nos interesa ahora. De todas formas, si a día de hoy alguien tiene interés en alguna de estas enfermedades, no dudéis en dejarme un comentario o en escribirme de forma privada).

Vacunación en cachorros

Si las vacunas de por sí ya son importantes, en la etapa de cachorros (al igual que en los bebés humanos), todavía lo son más. En esta tierna edad, los cachorros son susceptibles absolutamente a todo, y más si no han sido amamantados, que suele ser más habitual de lo que yo quisiera, o en todo caso el dueño no puede saber con certeza si la lactancia se desarrolló de forma adecuada y durante las semanas aconsejadas.

Es necesario aquí abordar el tema de cómo se entregan los cachorros; normalmente las protectoras (aprovecho para felicitar a TODAS las protectoras por la tan importante labor que realizan todos los días) se entregan los cachorros con las vacunas necesarias hasta la fecha, con su sello y su número de lote y con la firma del veterinario ejecutor. No obstante, igual de habitual es en los perros procedentes de criaderos encontrarse con una cartilla sospechosamente no firmada, aunque sí con la pegatina puesta de la vacuna. En esos casos contaremos que el animal no ha sido vacunado, puesto que no sabemos quién se hace responsable de haber puesto esa vacuna. Si compras un animal y te dan garantía de vacunación, debes exigir una cartilla correctamente rellenada (pegatina de vacuna con número de lote y fecha de caducidad, firma del veterinario con su número de colegiado, fecha de vacunación, y sello de la empresa).

Ahora sí, vamos a adentrarnos bien en el protocolo de vacunaciones primarias en cachorros; lo que se recomienda desde The World Small Animal Veterinary Association (WSAVA) es iniciar la vacunación a las 6-8 semanas de edad del animal. Esto es para llegar a un término medio, os lo explico; los cachorros que hayan recibido calostro materno no serán capaces de responder a la vacunación hasta pasadas unas semanas (aleatorio según el animal) puesto que los anticuerpos recibidos de la madre “destruirán” la vacuna, y no tendrá efecto. Por otro lado, los cachorros que no hayan recibido este calostro serán vulnerables a absolutamente todo. Como muchas veces no es posible determinar con certeza la ingestión de dicho calostro, se decidió empezar a esta edad los protocolos de vacunación primaria.

Una vez puesta esta primera vacuna, se recomienda repetir a intervalos aproximados de 3 semanas la vacunación hasta haber recibido un total de 4 dosis (aproximadamente hacia las 16-17 semanas de vida), y se alarga tanto precisamente para procurar que los anticuerpos maternales no interfieran con la vacuna. En estas primeras vacunas se incluyen la parvovirosis canina, el moquillo canino, la hepatitis infecciosa canina, la parainfluenza canina y la leptospirosis canina. Todas estas vacunas son consideradas esenciales en toda nuestra región (España). En cuanto a la vacuna de la rabia, es obligatoria según la comunidad (por ejemplo en Cataluña no lo es); en caso de ponerla, se pondrá una única dosis a las 12 semanas de vida (recomiendo ponerla por separado la primera vez).

Mediante esta recomendación, cuando se inicia la vacunación a las 6 o 7 semanas de edad, se administrará un curso de cuatro vacunas esenciales primarias con un intervalo de 4 semanas, pero sólo se requerirán tres si se inicia a las 8 o 9 semanas usando un intervalo similar de 4 semanas.

Journal of small animal practice · vol 57 · enero 2016 · © 2016 wsava

Es muy importante recordar la importancia de no someter a nuestra mascota a riesgos innecesarios. Lo ideal sería que el cachorro no saliera de casa pisando suelo (puede salir en brazos para acostumbrarse a las salidas a la calle) hasta que se haya terminado el protocolo comentado anteriormente. No obstante muchas veces esto no es posible debido al tamaño del perro y porque es necesaria la socialización del animal, en estos casos habría que haberle adminsitrado almenos 3 dosis de vacunas y deberá llevarse a la mascota de paseo a lugares “seguros”; evitar parques, pipicans, y lugares concurridos por muchos perros. El animal sólo debería relacionarse con aquéllos individuos de su especie de los cuales sepamos su estado de salud y que lleve sus vacunas en regla (por ejemplo mascotas de amigos, familiares, etc.).

Por último, la primera serie de vacunas finaliza con la llamada última dosis de refuerzo, habitualmente es aplicada 12 meses después de la última vacuna, pero lo correcto es aplicarla a los 12 meses de edad del animal. Se concluyó que este era el mejor protocolo porque si se da el caso de que nuestra mascota en particular es de aquellos individuos que mantienen anticuerpos maternales hasta muy adelante suprimiendo el efecto de las vacunas, nos aseguramos que al año de vida del animal se le realizará un chequeo y se le pondrán otra vez las vacunas para lograr el nivel de inmunización seguro y deseado.

… el cachorro requerirá hasta 5 visitas para vacunaciones en los primeros 6 meses de vida…

JOURNAL OF SMALL ANIMAL PRACTICE · VOL 57 · ENERO 2016 · © 2016 WSAVA

Vacunación en perros adultos

Aquí amigos viene el mayor problema… por desconocimiento me atrevería a decir que más del 90% de las clínicas siguen vacunando anualmente de todas las vacunas, aunque el protocolo no nos dice eso. ¡Ojo! Sí que es necesario vacunar cada año de leptospirosis, pero de las otras 4 patologías mencionadas, ¡sólo es necesario vacunar cada 3 años!

Pongamos un ejemplo: Toby se vacunó el día 1/1/2015 de la última de las vacunas de la primera serie de cuándo era un cachorro, por lo tanto a día 1/1/2016 se vacunará ÚNICAMENTE de Leptospirosis, lo mismo el 1/1/2017. Será en el 1/1/2018 cuando necesitará una revacunación completa (Parvovirus, Moquillo, Hepatitis, Parainfluenza y Leptospirosis).

… luego de un “refuerzo” a las 26 semanas no se requeriría otra vacuna esencial por al menos otros 3 años…

JOURNAL OF SMALL ANIMAL PRACTICE · VOL 57 · ENERO 2016 · © 2016 WSAVA

En cuánto a la vacuna de la rabia la legislación marca, en lugares endémicos de vacunación obligatoria, que debe ser aplicada cada año.

Una duda habitual es…¿qué pasa si cojo un cachorro de 7 meses del cuál desconozco su historial de vacunaciones? Pues en este caso, el grupo de protocolos de vacunación del WSAVA, nos recomienda aplicar una sola dosis de la vacuna polivalente, puesto que es suficiente para generar inmunidad según evidencias científicas. No obstante, hay muchas farmacéuticas que recomiendan 2 dosis, a lo que el WSAVA responde que ” esta práctica es injustificada y contraria a los principios inmunológicos fundamentales”.

CONCLUSIONES

Así pues, ¿por qué se sigue sobrevacunando a nuestros animales? Lamentablemente no tengo una respuesta… Curiosamente los comerciales de las empresas farmacéuticas (equivalente a visitadores médicos) afirman constantemente que para “asegurar una buena inmunidad” es necesaria la vacunación anual. No obstante, todas las evidencias científicas lo rebaten puesto que se ha demostrado mediante analíticas en diversos estudios.

Al final, la decisión de cada cuánto vacunar a sus mascotas, recae sobre el propietario, pero siempre hay que tener en cuenta que dicha decisión ha de ser bajo conocimiento de causa, y esto es responsabilidad de todos los que nos dedicamos a la medicina veterinaria; lo que llamamos consentimiento informado, una parte ética fundamental en cualquier tipo de medicina, que básicamente quiere decir que si el cliente toma una decisión sobre su animal, tiene que ser conociendo todas las opciones y consecuencias.

Os animo a todos a entrar en el siguiente en https://www.wsava.org/Global-Guidelines/Vaccination-Guidelines donde encontraréis corroborada toda la información que os acabo de facilitar.

Cabe destacar que en el caso de refugios, guarderías, protectoras o cualquier lugar donde haya hacinamiento de animales los protocolos son diferentes, estaremos encantados de responder cualquier duda, pregunta o aclaración sobre el tema.

Saludos, ¡y nos vemos pronto!

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