¡Bienvenid@s a Vetropía!

¡Doy la bienvenida a todo el mundo a Vetropía!

Soy Alba Pérez, veterinaria colegiada en Barcelona (4894) y encargada de la parte médica de Vetropía. Si estás aquí es porque tienes una o varias mascotas y estás interesad@ en mejorar su calidad de vida, y sobretodo, darle los mejores cuidados que tengas en tus manos. No te preocupes, voy a ayudarte en todo lo que pueda para que sea así.

Me gustaría entrar en profundidad sobre el por qué de la necesidad de Vetropía; el vínculo y la confianza que se tiene con el veterinario de tu mascota es de vital importancia para poder establecer diagnósticos y tratamientos adecuados en cada caso; si no te fías del médico o médica de tu mascota, difícilmente vas a permitir que le realice pruebas, que lo ingresen o que lo traten. No obstante, a veces es difícil conseguir este vínculo, por algo muy sencillo en realidad; estás poniendo a tu mascota (que no puede decirte como se siente o qué le hacen) en manos de un profesional, pero seguramente en un principio para ti es un “desconocido”. Yo digo que en veterinaria pasa como con la pediatría; puedes tener delante de ti a un gran médico, pero si ves que no trata bien y con cariñó a tu mascota y no consigues sentir química con él, no es tu veterinario. No te confundas, la profesionalidad es el punto más importante en un médico veterinario, pero la empatía y la conexión con el cliente y el paciente, es prácticamente igual de relevante.

En éste punto me di cuenta, ejerciendo durante todos estos años mi profesión, de que existe un gran problema. A menudo hay una falta de confianza total hacia el médico veterinario por diversos motivos; no ves mejoría en la mascota pese a meses de tratamiento, no consigues un diagnóstico certero, o simplemente crees que no está actuando correctamente. Todo esto, sumado al desembolso económico que suponen tratamientos largos y las numerosas pruebas, termina por erosionar la relación médico-cliente y finalmente el propietario decide acudir a otro centro. Muchas veces, no es que el caso esté mal planteado, pero quizá no ha habido una buena comunicación. Por poner un ejemplo, un día acudió a consulta un propietario muy preocupado por su perro, que fue diagnosticado de Leishmaniosis 2 años atrás, se trató con los medicamentos habituales y se siguió el protocolo habitual. No obstante, el animal había tenido una recaída hacía poco tiempo, cosa que preocupó muchísimo a su propietario, aunque su veterinario decidió no modificar el tratamiento prescrito, y eso hizo que el cliente se marchase corriendo a por una segunda opinión. Explicado esto, me sorprendí y llamé al veterinario inicial para esclarecer las dudas… había tenido una recaída parcial, las pruebas dieron un positivo muy leve y simplemente quería esperar y repetir las pruebas en 15 días para asegurarse que no se tratase de una variable instrumental. No obstante, el propietario no llegó a saber de todo eso porque no se lo comunicaron, simplemente le dijeron que no iban a modificar el tratamiento. Cualquiera que tenga un animal comprenderá a ese propietario; aquél veterinario no tuvo un fallo médico, tuvo un fallo comunicativo, de no establecer una transparencia absoluta con su cliente sobre el plan que quería utilizar con su paciente. Es vital, en toda consulta veterinaria, dejar hablar primero al cliente, sobré qué le preocupa, que se desahogue, y volver a tener otra charla al final de la visita, en la que se sienten cliente y médico y se explique en detalle el plan para ese animal, aclarando cualquier duda que pueda surgirle al propietario.

No obstante hay veces en las que un sólo veterinario de cabecera no es capaz de llegar hasta el final de un caso. Ésto no sucede porque sea mal veterinario ni mucho menos, si no porque los veterinarios de cabecera (igual que los médicos de cabecera) no son especialistas, y precisamente a veces, llegados a un punto, es necesario derivar al paciente con especialistas en diferentes áreas de la veterinaria (medicina interna, dermatología, neurología, cirugía, etc.). La responsabilidad de todos los que somos veterinarios, es saber hasta dónde llegamos y hasta dónde no, y saber pedir ayuda y comunicarle a nuestro cliente el por qué le estamos derivando, de esa manera, lo más lógico, es que el cliente sepa apreciar la sinceridad, acuda al especialista y luego vuelva a nuestra clínica para poder continuar el caso. Almenos a mi me funciona; cuando es necesario derivar lo explico, el paciente acude al hospital en cuestión y luego vuelve a las revisiones, así se realiza un trabajo en equipo con los veterinarios especialistas y los de cabecera, cosa que repercute en el bienestar animal y en un cliente feliz.

Mi papel en todo este proceso, y aquí esta la clave, se trata de hacer de intermediaria entre el veterinario de cabecera, el cliente y el veterinario especialista. Un trabajo en equipo para que cuando un propietario acuda a mí porque le preocupa el estado de su mascota, seamos capaces de trabajar en equipo y poder asesorar al propietario de qué es lo mejor que se puede hacer para solucionar su caso y si es necesario que acuda a un centro especializado de su zona.

Te preguntarás… ¿y por qué ella puede asesorarme tan bien? Pues bien, si entras al apartado de ¿quién soy? encontrarás toda la formación que llevo a las espaldas, y la que me gustaría utilizar para ayudar a todos los que necesitéis acudir a mí para reorientar vuestro caso, cosa que, en realidad, llevo haciendo bastante tiempo, cada vez que algún amigo o conocido me dice; “oye, llevé a mi perro al veterinario pero…” y ahí he tenido que revisar las pruebas, la historia médica, los tratamientos y en ocasionas reorientar el caso, y en otras ocasiones recomendar que visitasen a un especialista.

Así que espero que me des la oportunidad de conocernos y establecer ese vínculo especial, en el que te aseguro no defraudarte, para poder ayudarte en cualquier cosa que te preocupe sobre tu mascota. Y, por cierto, no hay dudas tontas, o cosas absurdas…si como propietario te preocupa, a mi también me preocupa como veterinaria, así que no dudes en consultarme absolutamente todo lo que necesites.

Muy pronto encontrarás colgado otro post que tratará de cómo va a funcionar exactamente el espacio de consultas telemáticas, enlazado a un vídeo en mi canal de YouTube, dónde podremos conocernos mejor y te explicaré específicamente cómo puedes contactar conmigo.

¡Nos vemos muy pronto!

3 comentarios en “¡Bienvenid@s a Vetropía!”

    1. Pues mira tengo en borradores casi listo para ser publicado un post sobre los problemas de piel y alergias (en general, lo mismo en todas las razas que tienen tendencia a ello). Pero a priori opino que habitualmente no se lleva un protocolo correcto para mantener controlados los problemas de alergias y de piel! Te recomiendo que estés atento esta noche que saldrá el post publicado 🙂

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